Despojo de tierras comunales, “leyes pro crimen”, contaminación ambiental, trata de personas y violencia contra niñas, niños y adolescentes son algunas de las principales preocupaciones recogidas en Piura y que serán presentadas al papa León XIV. Los acuerdos también buscan impulsar acciones de incidencia en escenarios nacionales, como el parlamento bicameral.
Tania Pariona, secretaria ejecutiva de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), explicó que este evento realizado en Piura, como los que se realizaron en Cusco e Iquitos, ha permitido recoger las principales problemáticas identificadas en las regiones participantes, las mismas que serán alcanzadas en un documento al papa León XIV.
‘’Entre esas demandas más sentidas tiene que ver la inseguridad ciudadana, el incremento de la extorsión, el sicariato, los asesinatos, los secuestros también que cobra la integridad y la vida de muchos dirigentes que se atreven a denunciar o que se atreven a develar una situación de corrupción o de tráfico de tierras o de venta ilegal de bosque seco aquí en esta parte de nuestro país. Y esto va acompañado de las famosas leyes pro crimen, y uno de los planteamientos frente a eso tiene que ver con el pedido, el llamado de la derogatoria de las leyes pro crimen”, puntualizó.
Pero en las conclusiones y demandas también se contempla el despojo de tierras de comunidades campesinas, la contaminación ambiental vinculada a la actividad minera y la trata de personas, con especial preocupación por niñas, niños y adolescente.
Toda esta problemática forma parte de los principales temas recogidos en la declaración pública elaborada durante el encuentro macrorregional “Entrelazando voces por la dignidad: por los derechos humanos y el bien común”, realizado en Piura.
El documento reúne las demandas, preocupaciones y propuestas planteadas por dirigentes, líderes sociales, personas defensoras, colectivos ciudadanos, organizaciones de derechos humanos, representantes de la Iglesia y otros actores de la sociedad civil de Piura, Lambayeque, La Libertad, Áncash, Cajamarca y Amazonas.
Los acuerdos serán articulados en una Cumbre Nacional y posteriormente canalizados mediante un documento dirigido al papa León XIV, con el propósito de que las problemáticas planteadas desde los territorios sean conocidas durante su próxima visita al Perú.
Tierras comunales de Catacaos, entre las principales preocupaciones
Uno de los casos expuestos durante el encuentro fue el de la Comunidad Campesina San Juan Bautista de Catacaos, en Piura, cuyos comuneros denunciaron el tráfico y despojo de tierras que afecta al territorio comunal.
Luis Inga, comunero de Catacaos, señaló que estas situaciones estarían vinculadas a redes con poder económico, empresas y presuntas complicidades institucionales. Entre los casos mencionados se encuentran terrenos que habrían sido arrebatados a la comunidad y posteriormente vinculados a empresas relacionadas con el Sodalicio de Vida Cristiana, organización disuelta por el Vaticano.
La declaración también advierte sobre registros presuntamente fraudulentos, apropiaciones ilegales, la venta irregular de áreas del Bosque Seco y el acaparamiento del agua, situaciones que ponen en riesgo los medios de vida y la permanencia de las comunidades en sus territorios.
“Leyes pro crimen”, extractivismo y contaminación ambiental
Otro de los ejes de preocupación está relacionado con la inseguridad ciudadana y el avance del crimen organizado, frente a lo que los participantes cuestionan la ausencia o débil presencia del Estado.
En este contexto, la declaración incorpora una posición crítica frente a las denominadas “leyes pro crimen”, así como frente a normas y decisiones que podrían favorecer la impunidad o debilitar la defensa de los derechos ciudadanos.
También se recogieron preocupaciones por el extractivismo y las actividades mineras, particularmente por sus impactos ambientales y sociales en los territorios. La contaminación de fuentes de agua, suelo y otros ecosistemas constituye una de las demandas que las organizaciones buscan colocar en la agenda pública.
Trata de personas y protección de niñas, niños y adolescentes
La trata de personas constituye igualmente una de las problemáticas incorporadas en la declaración, con especial énfasis en la situación de niñas, niños y adolescentes, considerados entre los grupos más vulnerables frente a las redes de explotación y otras formas de violencia.
A ello se suman las violencias de género, la persecución y criminalización de personas defensoras de derechos humanos y las amenazas que enfrentan las comunidades como consecuencia de actividades ilegales y economías vinculadas al crimen organizado.
Una agenda que busca llegar a otros espacios de decisión
Tania Pariona, secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), explicó que la declaración recoge las principales problemáticas identificadas en las regiones participantes y que el documento no busca únicamente ser alcanzado al papa León XIV, sino que también se está trabajando en otros frente como en el parlamento bicameral.
Pariona sostuvo que el objetivo es que estos planteamientos se traduzcan en acciones concretas y que la declaración pueda convertirse también en una herramienta de incidencia ante quienes toman decisiones.
En esa línea, se vienen trabajando acciones de incidencia en otros escenarios nacionales, entre ellos el parlamento bicameral peruano, además de otros espacios donde puedan ser planteadas las demandas y propuestas recogidas desde los territorios.
El encuentro “Entrelazando voces por la dignidad” constituye el tercero de una serie de encuentros macrorregionales, después de los realizados en Cusco e Iquitos, y busca contribuir a la construcción de una agenda común para la defensa de los derechos humanos, la dignidad y el bien común.
El encuentro contó con la participación, en calidad de observadores, de representantes de la Iglesia Católica. Estuvieron presentes monseñor Luciano Maza, arzobispo de Piura, y monseñor Jordi Bertomeu, oficial del Dicasterio para la Doctrina de la Fe del Vaticano. Asimismo, monseñor Jorge Izaguirre, arzobispo de Chosica, y monseñor Alfredo Vizcarra, obispo de Trujillo, participaron mediante mensajes en video.
La presencia de representantes de la Iglesia se desarrolló en el marco del proceso de diálogo impulsado ante la próxima visita del papa León XIV al Perú, prevista para noviembre de este año.
