Leoncio Jiménez, un docente que dejó huella

A mis paisanos de Chirinos y alrededores, y a quienes siempre mantienen en la memoria al profesor Francisco Leoncio Jiménez Rivera, se les comunica que ayer partió a la eternidad, llevando consigo la satisfacción de haber ejercido una noble profesión: docencia y decencia, y dejando como herencia valores y conocimientos que practicó con el ejemplo.

Nació en Sicchez, distrito ayabaquino, el 1 de enero de 1932. De sus 88 años de vida, 14 los dedicó a Chirinos (1952 – 1966), donde conoció a Juana Agripina Torres Correa, convirtiéndola en su esposa y compañera del resto de su vida, con quien logró procrear 7 hijos, 3 de ellos nacieron en Chirinos, poblado ubicado en el distrito de Suyo, provincia de Ayabaca.

 

Haciendo memoria

Hasta inicios del siglo pasado los pobladores de la zona contrataban profesores de manera particular para sus hijos. Pero es en 1935, de acuerdo a los archivos, que se registra la primera escuela, denominada Escuela Fiscal Mixta N° 332, teniendo como profesora a Carmen Pozo Niño de Celi.

Luego, entre 1949 y 1955, existió la Escuela Fiscal Mixta N° 428 que llegó a tener 80 alumnos, y entre los docentes destacaron: Donatila Niño de Celi y Balvina Valdiviezo Valdiviezo.

 

Llegada del maestro Leoncio

En 1955, la Escuela Fiscal Mixta N° 428 pasa a ser Escuela de Mujeres N° 428 a cargo de Donatila Niño de Celi. Pero en el mismo año también se creó la Escuela de Varones N° 452 y uno de los docentes fue Francisco Leoncio Jiménez Rivera, que laboró en Chirinos hasta el año 1966.

Junto con él también estaban los docentes Jorge Peltroche y Carlos León Encalada.

En 1966 también se crea el Núcleo Escolar Campesino que funcionó hasta 1970 y que tenía a cargo no sólo las escuelas de Chirinos, sino también las de los caseríos vecinos. Luego las escuelas de Chirinos, donde también destacó el profesor Tomás Zegarra Villavicencio; pasaron por diversas denominaciones, pero es en la década de los 70 que ambas escuelas se fusionan y pasan a denominarse Centro Educativo Mixto N° 14309, número que ostenta hasta ahora como institución educativa.

 

Docencia y decencia

En esa época, había un compromiso natural de los docentes con la comunidad, y Leoncio Jiménez no era la excepción. Muchos que fueron sus alumnos y hasta algunos padres de familia de aquella época, recuerdan que fue uno de los gestores en la construcción de la infraestructura de la escuela, que aún se conserva y con algunas modificaciones.

Leoncio, junto a los demás miembros de la comisión de gestión para la construcción de la escuela, llegaron hasta las oficinas de la Casa Hacienda La Tina y ante autoridades de la provincia de Ayabaca, para hacer realidad el sueño que se venía gestando desde años anteriores.

La escuela empezó a construirse en 1966, justamente cuando el recordado docente, dejó de laborar en Chirinos. La construcción total concluyó en el año 1971.

Pero, no sólo lecciones sino también anécdotas, son las que muchos recuerdan del profesor Leoncio Jiménez. Por ejemplo, en una de las fiestas patrias de la época, la representación de la escuela de Chirinos tenía que desfilar en Suyo y en ese entonces no contaban con banda para acompañar el desfile. La creatividad del profesor Leoncio, hizo que los alumnos de su escuela se presentaran al compás de una banda, cuyos instrumentos fueron confeccionados por ellos mismos y con recursos de la zona.

Francisco Leoncio Jiménez Rivera, ha partido dejando un profundo dolor en su familia, pero un gran legado que alcanza también a sus ex alumnos y amigos. Dejó huella, porque siempre enseñó con el ejemplo y lo saben quienes aprendieron de sus lecciones, y cuyas enseñanzas seguirán replicándose como una muestra de gratitud a él.

 

 

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