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Teresa Vite obtiene Premio Talento de Oro

PorTaitito

Jul 20, 2015

Muchos tienes grandes extensiones de tierras y no las hacen producir. Teresa Vite Llenque tiene sólo media hectárea y hace maravillas, habiéndose convertido en una mujer emprendedora con una diversidad de productos agroecológicos que comercializa en el mercado local y con lo que sostiene a su familia. En mérito a ese trabajo constante, fue reconocida con el Premio Talento de Oro, distinción que otorga Heifer Project International a 10 personas en el mundo.

Teresa es una mujer muy expresiva, y aunque recuerda su niñez con un poco de tristeza, está segura que esa etapa fue decisiva para convertirse en una mujer emprendedora. Nació hace 57 años en el caserío La Soledad, distrito de Bellavista de la Unión, provincia de Sechura. Recuerda que desde los 4 años, su vida era ayudar en la casa, y en los cultivos de arroz y algodón que tenían sus padres, hasta los 15 años cuando empezó a trabajar y construir su propio destino.

“En ese trayecto de 4 a 15 años, yo recuerdo que viajaba a la playa, nos íbamos en burro con mi hermano, 9 horas de camino para ver a mi papá. Desde esa edad empezó mi vida, no golpeada, sino como siempre suelo ser, una mujer luchadora. Desde entonces ya mis metas eran para ser emprendedora”, señala con mucho orgullo.

Sólo había cursado tercer grado de primaria y fue a los 15 años cuando retomó sus estudios primarios, luego su educación secundaria,  y no paró hasta graduarse de enfermera técnica, carrera que ejerció algunos años.

También recuerda que a los 15 años, cuando reinicia sus estudios, se le presenta la oportunidad de practicar en lo que le gustaba y que luego estudió, “empecé a practicar enfermería en una hacienda, sin conocer de enfermería. Me inscribí y me aceptaron, luego también ya daba charlas de primeros auxilios a las escuelitas de toda la población”.

Cuando trabajaba lejos de su pueblo y recibió su primer sueldo, sin la menor duda decidió enviar el dinero a su mamá Justina, “mi madre, que casi no sabía leer, no sé cómo hizo un esfuerzo y me escribió una carta con tanto cariño, y al final con una frase “te quiero hijita” que me conmovió muchísimo y que nunca puedo olvidar”.

Aprendió a cruzar el río.

Teresa recuerda que en una oportunidad cuando trabajaba en una zona del Alto Piura, tuvo que cruzar el río Huancabamba, “no sabía nadar y no sé cómo cruce nadando el río que estaba crecido. Cuando estuve al otro lado, no sabía la hora de regresar, hice lo mismo, nadé y nadé y pasé, porque tenía que regresar a ver a mis hijos, tenía que volver por mi familia. 

Cruzar el río sin saber nadar, significa mucho para ella, porque es como aprender a superar cualquier obstáculo para lograr los objetivos que muchos ni siquiera lo intentan.

Pasaron las lluvias torrenciales del año 1998, y Teresa decide regresar a La Soledad, su terruño  amado. Fue muy duro para ella porque encontró destruida la casa donde nació. Luego con la pérdida de su padre, su chacra quedó abandonada. Teresa tenía que renacer junto con su madre y sus 2 hijos.

“Yo me dedique a cultivar arroz y algodón. Era muy triste porque terminaba la campaña y no quedaba dinero, todo se iba en fertilizantes como la urea y también insecticidas. No podía seguir sembrando. Tenía que buscar otra forma de cómo poder sobrevivir”.

Emprendedora en agroecología.

Era el año 2004 cuando Teresa fue invitada por una amiga a participar de un taller organizado por Heifer Perú, “entonces sentí que mi vida cambió, llegué a mi casa, le conté a mi madre y a mis hijos, quienes me apoyaron mucho”.

Desde ese entonces participa activamente en los proyectos de Heifer Perú, iniciándose una nueva etapa en su vida. Su terreno de cultivo tiene un área de casi media hectárea, pero sabe aprovechar ese pedacito de tierra aplicando un buen manejo agroecológico.

Dejó a un lado los productos químicos que contaminaban su tierra y optó por los productos orgánicos, mucho más sanos para su familia y para sus clientes del mercado local.

“Ahora tengo plantas de uva, naranja, limón, guanábana, maracuyá, ciruela, tengo hortalizas, también siembro granos y a la vez tengo pasto para mis cabras, vacas y otros animales. Tengo chanchos, cuyes, conejos, gallinas y patos. Tengo colmenas de donde saco miel de abeja. Preparo vino de manera artesanal, y tantas cosas maravillosas que hago en ese pedacito de terreno, y que vendo al mercado local y también tengo para alimentar bien a mi familia”.

Premiación

 El Premio Talento de Oro establecido por Heifer Project International busca reconocer al individuo o la familia que ha tomado los recursos mínimos y los haya convertido en una fuente de ingresos sostenibles y en otro tipo de recursos, y que al mismo tiempo ayude a otras familias y a la comunidad.

Tomando en cuenta este criterio es que Teresa Vite Llenque, resultó ser una de las 10 personas en el mundo que obtuvo el Premio Talento de Oro 2015. La ceremonia de premiación se realizó en Piura, en el marco de la presentación de un proyecto apícola por parte de Heifer Perú.

Muy emocionada y con lágrimas en los ojos, Teresa, agradeció a Heifer Project International por tal distinción, y exhortó a las demás mujeres, a ser perseverantes y vencer cualquier dificultad para alcanzar el éxito.

 Luis Gómez, coordinador en Piura de Heifer Perú y Katia Melgarejo, coordinadora de comunicaciones y levantamiento de fondos de la misma organización, fueron los encargados de entregarle tal distinción acompañada de un premio pecuniario para ella y otro para la organización que dirige en su comunidad.