Aypate en riesgo. Requiere visión integral, decisión política e inversión inicial del Estado, advierte César Astuhuamán

El futuro del complejo arqueológico de Aypate sigue siendo una interrogante clave para el desarrollo cultural y turístico del norte peruano. Así lo planteó el arqueólogo César Astuhuamán durante una entrevista concedida a Taitito, tras su participación en el I Simposio Regional: “Arqueología Piurana: realidad, potencial y desafíos para la Conservación del Patrimonio Cultural”, realizado en la ciudad de Piura.

Bajo el provocador título de su ponencia, “¿Qué hacemos con Aypate? Problemas y posibilidades de un Centro Milenario”, Astuhuamán sostuvo que este sitio no puede seguir siendo abordado únicamente desde la arqueología, ya que involucra múltiples dimensiones: patrimonio natural, biodiversidad, aspectos hidrológicos y riqueza etnográfica.

“El tema de Aypate rebasa lo arqueológico, lo comunal e incluso lo geográfico. Es un espacio complejo que requiere una mirada integral y articulada”, enfatizó.

Un reto que involucra a todo el Estado

El especialista remarcó que la gestión de Aypate no depende de una sola institución, sino de una acción conjunta entre gobiernos locales, el Gobierno Regional de Piura y entidades del Ejecutivo como el Ministerio de Cultura, el Ministerio del Ambiente y el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo.

En ese sentido, advirtió que los proyectos limitados a intervenciones arqueológicas resultan insuficientes frente a la complejidad del sitio.

Inversión y crisis de financiamiento

Astuhuamán reveló que un proyecto integral para Aypate podría requerir más de 50 millones de soles en un periodo de cuatro años, superando ampliamente estimaciones iniciales de 30 millones. Sin embargo, la principal dificultad radica en la falta de financiamiento sostenido.

Explicó que, tras la pandemia de Covid-19, los recursos que antes se destinaban a proyectos como Aypate se redujeron considerablemente, afectando incluso la presencia de personal en el sitio, donde actualmente solo labora un arqueólogo.

“La situación es dramática. Las condiciones de trabajo son difíciles y no hay incentivos para que más profesionales se involucren”, señaló.

Hacia un modelo integral y sostenible

El arqueólogo propuso replantear completamente la estrategia de intervención en Aypate, apostando por un modelo integral que incluya conservación, investigación, turismo sostenible y participación activa de las comunidades locales.

Asimismo, planteó la creación de una unidad ejecutora regional que no solo gestione Aypate, sino también otros sitios como Caxas y Mitupampa, así como la red de caminos prehispánicos de la región.

Turismo con identidad y visión de futuro

Astuhuamán destacó que el patrimonio arqueológico es un recurso no renovable, por lo que su deterioro es irreversible si no se toman acciones inmediatas. En esa línea, subrayó que la población local apuesta por un turismo responsable, vinculado a su identidad cultural.

Además, recordó que tanto Aypate como las Lagunas de las Huaringas forman parte de listas tentativas de patrimonio mundial, lo que representa una oportunidad estratégica para posicionar a Piura como destino turístico de alto valor.

Inversión pública como punto de partida

Finalmente, el especialista fue enfático en señalar que la inversión privada no puede liderar el proceso inicial de puesta en valor.

“La inversión fuerte tiene que ser estatal. Solo después, cuando el sitio esté preparado, puede intervenir el sector privado”, indicó.

El arqueólogo concluyó que el desarrollo de Aypate y del patrimonio cultural de Piura dependerá, en gran medida, de la visión de sus autoridades y de una apuesta sostenida a largo plazo.

“Esto no es un proyecto de cinco años. Es una apuesta de 10, 20 años o más. Sin decisión política y sin recursos, solo nos quedaremos lamentando la pérdida de nuestro patrimonio”, puntualizó.