Más allá de la responsabilidad de las autoridades, el biólogo Fidel Torres Guevara plantea otro desafío para el país: formar ciudadanos capaces de entender la ciencia y las decisiones tecnológicas que afectan su vida. Sin ese conocimiento, advierte, la sociedad pierde herramientas para prevenir desastres y exigir políticas públicas responsables. En un escenario de próximas elecciones generales, regionales y municipales, esta carencia también facilita que muchos candidatos ofrezcan soluciones simples a problemas complejos, sin un debate real sobre planificación y gestión de riesgos.
Fidel Torres advirtió que la falta de cultura preventiva, las deficiencias educativas y la desconexión científica impiden que la ciudadanía fiscalice con éxito las decisiones del Estado. Según indicó a Taitito, estas brechas anulan el rol de vigilancia del ciudadano.
Una sociedad que no comprende los riesgos ni los fundamentos científicos de las decisiones públicas queda en desventaja frente a quienes gobiernan. “La alfabetización científica significa llevar una dotación mínima de conocimiento calificado para que el ciudadano ejerza con eficiencia su ciudadanía”, afirmó.
Prevenir y no solo reaccionar
Torres explicó que la gestión de riesgos es un enfoque que debería orientar toda planificación del desarrollo de un país o una región.
Se trata de identificar con anticipación los factores que pueden convertirse en amenazas para una sociedad y tomar medidas para prevenirlos o reducir sus impactos.
“Gestionar riesgos significa actuar de manera preventiva sobre aquellos factores que pueden ser una amenaza”, explicó.
Sin embargo, en el Perú todavía predomina una lógica distinta: reaccionar cuando el desastre ya ocurrió.
“No existe una cultura de prevención. Siempre reaccionamos, pero no prevenimos”, sostuvo.
El investigador señaló que esta situación también está vinculada a intereses económicos que se activan durante las emergencias.
“En estos procesos de desastre se ponen en marcha negocios… hay negocios que se fortalecen con los desastres”, advirtió.

Ciudadanía débil y autoridades sin control
Para Torres, el problema no se limita a las instituciones del Estado. También existe una debilidad en la capacidad de la ciudadanía para fiscalizar la gestión pública.
Explicó que cuando los ciudadanos no comprenden cómo funcionan los sistemas de prevención o las políticas públicas, se vuelve difícil exigir responsabilidades.
“Cuando sucede el desastre hay una ciudadanía que no logra explicarse por qué”, indicó.
Esta situación se vuelve especialmente crítica en los procesos electorales.
“Hay postulantes a ser autoridades que ya han planificado una institucionalidad para fomentar el desastre y una ciudadanía que en muchas ocasiones vende su voto a promesas inconsistentes”, afirmó.
Alfabetización científica: una condición para ejercer ciudadanía
Uno de los conceptos centrales de la entrevista fue el de alfabetización científica, entendido como el acceso de los ciudadanos a conocimientos básicos que les permitan comprender las decisiones tecnológicas del Estado.
Torres explicó que en el mundo moderno las políticas públicas están profundamente vinculadas a tecnologías: carreteras, sistemas de energía, infraestructura hídrica o proyectos productivos.
Pero cuando la población no tiene conocimientos mínimos sobre estos temas, pierde capacidad de control.
“Cuando la ciudadanía no tiene una mínima dotación de conocimientos tecnológicos, legales y administrativos, no puede discernir si lo que se le propone es correcto o incorrecto”, señaló.
Según el investigador, esta brecha permite que se ejecuten obras deficientes sin mayor vigilancia social.
Crisis del sistema educativo y desconexión de la ciencia con el país
Durante la entrevista, Torres también cuestionó el estado actual del sistema educativo peruano, al que considera marcado por una profunda brecha entre la instrucción y la verdadera formación ciudadana.
“Lo que se percibe en el conjunto de la educación peruana es básicamente instrucción. Muy pobre la educación”, afirmó.
El investigador advirtió además que incluso la investigación científica “de alta calidad no son usadas por los peruanos”.
Entre las razones mencionó el uso de lenguajes altamente especializados y la publicación en idiomas que no están al alcance de la mayoría de profesionales o productores del país.
Medios de comunicación y empresas noticiosas
Torres también planteó una diferencia entre los medios de comunicación y las empresas noticiosas.
Según su análisis, mientras algunos espacios de comunicación buscan aportar al debate público, otros responden principalmente a intereses empresariales.
Asimismo, cuestionó el uso del escándalo o del miedo como herramientas para captar audiencia.
“Se contamina el pensamiento del ciudadano con escándalo y miedo”, afirmó.
La “inducción de la ignorancia”
El investigador también se refirió a un fenómeno estudiado a nivel internacional: la inducción de la ignorancia, que consiste en generar dudas artificiales sobre ciertos temas para retrasar decisiones públicas.
Recordó que este mecanismo fue utilizado históricamente por industrias como la del tabaco para cuestionar evidencias científicas.
“La duda que es una virtud de la ciencia, estas industrias la convirtieron en un vicio”, explicó.
Para Torres, estrategias similares también se observan en el manejo de información científica en la actualidad.
Ciencia, conocimiento tradicional y biodiversidad
También destacó experiencias internacionales en las que se ha logrado integrar el conocimiento científico con el conocimiento tradicional de las comunidades.
Países como Colombia, Ecuador o Bolivia han desarrollado iniciativas para aprovechar la biodiversidad mediante el biocomercio, integrando saberes ancestrales con investigación científica.
Torres recordó además que durante la pandemia muchas comunidades rurales recurrieron a plantas medicinales tradicionales para fortalecer su sistema inmunológico.
Más que mochilas de emergencia

En relación con la gestión de riesgos, el investigador cuestionó la forma simplificada en que muchas campañas oficiales presentan la prevención de desastres.
“Se cae tu casa y la mochila te salva… es algo ridículo”, afirmó.
Según explicó, la verdadera preparación frente a desastres debería incluir planificación de infraestructura, sistemas de atención, reservas de alimentos y equipos profesionales listos para actuar.
Un llamado a la nueva generación
Al final de la entrevista, Torres dirigió un mensaje a los jóvenes, a quienes convocó a fortalecer su capacidad crítica frente a los procesos de desinformación.
El investigador advirtió que el exceso de consumo superficial de información en dispositivos digitales puede debilitar la formación intelectual.
“Hay que reducir la vulnerabilidad a ser ignorantes”, señaló.
Para él, el desafío de las nuevas generaciones será recuperar el pensamiento reflexivo y la lectura como herramientas para comprender la realidad y transformarla.
