Diversos colectivos ciudadanos, sindicatos y gremios anuncian una movilización a nivel nacional para expresar su rechazo a la clase política, en medio del descontento que persiste tras la salida de Dina Boluarte y la asunción del nuevo gobierno.
El país se alista para una nueva jornada de protestas en medio de la incertidumbre política que generó la vacancia de Dina Boluarte y la reciente asunción de José Jerí como presidente de la República. Diversas organizaciones sociales, sindicatos y colectivos juveniles convocaron un paro nacional para el 15 de octubre, en rechazo a la clase política y en demanda de acciones efectivas frente a la inseguridad, la corrupción y la falta de empleo. La movilización, anunciada como una “gran marcha nacional”, busca reunir a trabajadores, estudiantes y transportistas en distintas regiones del país.
La convocatoria surge en un contexto de descontento generalizado. Durante las últimas semanas, la violencia criminal ha dejado asesinatos de conductores, cobros de cupos y el ataque armado contra la orquesta Agua Marina, que resultó con cuatro de sus integrantes heridos. A ello se suma la frustración ciudadana ante la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades, mientras distintos sectores aseguran que el cambio de gobierno no ha significado una mejora en la gestión ni en la seguridad del país.
¿Por qué se anuncia un paro nacional contra el Gobierno?
La convocatoria fue lanzada por el Bloque Universitario, que agrupa a estudiantes de distintas universidades públicas y privadas, entre ellas San Marcos, Villarreal, Agraria y la PUCP. Los jóvenes anunciaron la medida tras marchar en Lima el pasado 7 de octubre, donde expresaron su rechazo a lo que consideran una “dictadura del Congreso y el Ejecutivo”. En la manifestación portaron pancartas con frases como “El pueblo no se rinde” y “Siempre de pie, nunca de rodillas”.

El paro nacional del 15 de octubre busca poner sobre la mesa la falta de acción frente a la inseguridad y la corrupción. Los convocantes denuncian que el Gobierno ha sido incapaz de controlar el avance de las mafias dedicadas a la extorsión y al sicariato, además de no ofrecer respuestas concretas a los problemas laborales que afectan a miles de peruanos. La marcha pretende ser una muestra de unidad entre el movimiento estudiantil, los gremios de transporte y otros sectores sociales.
Transportistas se unirán a la movilización
Los gremios del transporte han confirmado que se sumarán al paro nacional. Dirigentes como Walter Carrera, vicepresidente de la Asociación de Transportistas Nacional e Internacional (Asotrani), y Julio Campos, representante de la Alianza Nacional de Transportistas, indicaron que respaldarán la jornada del 15 de octubre, aunque evalúan realizar una movilización anticipada el 13 de octubre.
Los transportistas reclaman la derogatoria de la Ley N.º 32108, que modifica la norma sobre crimen organizado, y piden la declaratoria de emergencia del sector transporte, así como justicia para las víctimas del sicariato. Consideran que las mesas de diálogo con el Ejecutivo y el Congreso no han tenido resultados y que la protesta es “la única forma de presionar al Gobierno”.
Un país marcado por la inseguridad y el cansancio ciudadano

El descontento se alimenta de hechos concretos. Solo en Lima y Callao, más de 80 conductores han sido asesinados este año por negarse a pagar cupos. En varias regiones, comerciantes y empresarios pequeños denuncian amenazas constantes y cobros ilegales. Las extorsiones también han alcanzado a colegios, mercados y líneas de transporte urbano, generando temor en la población.
El ataque con armas en un concierto de Agua Marina en Chorrillos reforzó la sensación de vulnerabilidad. Los asistentes tuvieron que tirarse al suelo para evitar las balas, en un hecho que evidenció cómo la violencia se ha extendido a espacios de recreación familiar. Las críticas hacia el Gobierno se centran en la falta de acciones visibles y en la sensación de que las mafias actúan sin control.
